jueves, 25 de septiembre de 2014

Los otros

Una de mis alegrías que más atesoro tras haber pasado por la Facultad de Derecho de la Universidad Católica es haber sido parte de los otros.

Siempre han habido otros en lo que suelen llamar La Gran Familia Derecho UC: los no-católicos en una universidad pontificia, los librepensadores en una institución conservadora, los de izquierda en la cuna de la derecha, los con alma popular en una escuela que apela a la élite, los con vocación social en un espacio que suele prestarse para la gran empresa, o sencillamente los que sienten que las cosas se están haciendo mal en una facultad que se publicita como la mejor.

Dentro de estos otros, siempre ha habido un grupo de 10 o 20 personas que pululan por los patios y las salas de la facultad y que se reúne también fuera de ella para ver cómo ser parte de la misma sin despegarse de su propia realidad, trabajando siempre por mayor apertura mental en los profesores y estudiantes, como también por una conexión entre la educación jurídica y las necesidades de la sociedad chilena.

Este grupo de siempre ha llegado al mismo diagnóstico: generalmente se nos enseña una visión de la vida, rechazando los aportes (y a veces la existencia) de otras posturas; existe un mayor énfasis en lo privado-comercial y no tanto en lo público-social; se suele dar una dinámica escolar en la comunidad de la facultad, cuando todos somos adultos; se rechaza la política dentro de una comunidad, cuando lo que suelen hacer las autoridades académicas y los centros de alumnos afines es político e implícitamente partidista.

Ante esto, y en medio de discusiones filosóficas que resultan interminables, siempre se llega a la misma conclusión: lo mejor que los 10 o 20 otros podemos hacer es llegar a nuestros compañeros de universidad e invitarlos a trabajar por aspectos que son positivos y comunes a distintas formas de pensar. Así, en la misma mesa nos hemos sentado desde gente reflexiva y moderada de derecha, pasando por los que no saben mucho de política pero ven que hay cosas que mejorar, hasta los que juegan a revolucionarios en las marchas: todos con el propósito de hacer que en la facultad haya espacio para todos.

No tengo idea cómo se daba esto antes que yo entrara a Derecho. Cuando yo entré, los que habían formado la Lista 2004 armaron un movimiento llamado Opción Derecho. Después se armó Construye, con el mismo propósito pero mejor convocatoria. Ahora existe Derecho Somos Todos, que en mi opinión refleja de mejor manera lo que los otros siempre hemos buscado. Cambian el nombre, el logo y las caras de la gente que trabaja, pero los ideales y el espíritu siguen siendo los mismos.

Fuera de lo electoral, los que tenemos la dicha de haber sido de los otros y reunirnos entre nosotros hemos formado vínculos muy fuertes, pues en la UC son estas amistades imperecederas las que nos ayudaron a seguir en un ambiente que no nos fue del todo fácil. Por esto quiero mucho a las personas con quienes compartí en Opción Derecho y Construye, aprecio y respeto a quienes me han contado sus experiencias en años anteriores a los míos y les deseo desde el cariño anónimo que les tengo todo el éxito del mundo a quienes no conozco en Derecho Somos Todos, pero que sé que están dando la misma pelea que yo.

Me gustaría que los alumnos y ex-alumnos de la Facultad de Derecho de la UC tuvieran conciencia que estos grupos que han existido a través de los años son en realidad uno de larga data, uno que ha vivido principalmente por el aguante de su gente, uno que nos expone a más derrotas que triunfos, pero que en definitiva nos enriquece como personas y que nos ayuda a formar valores positivos como ciudadanos y abogados.

Un abrazo para todos los que son o han sido parte de los otros.

Te lo dice,

R.F.S.K.
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