martes, 12 de noviembre de 2013

Cosas que nunca están de más

Tiendo a percibir que escribo cosas para gente que tiene criterio político bastante formado, por no decir un voto "cortado". Sin embargo, ahí, en la soledad de la cámara de votación, hasta al comunista más irreflexivo de su militancia le surge la duda cuando no hay una hoz y martillo en la papeleta. Para todos ellos, para ustedes y para quienes quieren leer, les va esta humilde reflexión transversal fuera del lefebvrismo político.


1. El domingo es la única oportunidad para que nos escuchen...

... pero a diferencia de lo que dice Jordi Castell en la tele, quiero afirmar este cliché hacia la gente que en estos 4 años se convenció que la política va más allá del voto.

La política del día a día sirve para dialogar, para emocionar, para convencer, para aprender, para exponer nuestra personalidad en la sociedad. Sin embargo, la voz del pueblo queda siempre a merced de la buena voluntad de sus representantes. El único momento que la institucionalidad está obligada a actuar conforme a la ciudadanía es en las elecciones. Por esto, todos los que queremos cambiar lo malo o defender lo bueno tenemos el deber moral de decirlo a través de la persona que sea más leal a la visión de la sociedad que queremos.

Es verdad que 4 votos en un día cada 4 años es respetar poco la inteligencia y voluntad de las personas, pero siendo poco lo que hay, debemos usarlo. Precisamente porque queremos que nuestra voluntad sea consultada en más y mejores ocasiones es que debemos votar por mejorar nuestra actual situación ínfima en democracia.


2. La política es como el fútbol.

Por muchas razones: porque hay que jugar el partido para poder ganarlo, porque a veces se gana y a veces se pierde, porque con trabajo se logran triunfos, porque hay que conjugar talento con técnica, porque el reglamento favorece a los equipos grandes, etc. En política, eso sí, la mejor forma de defender no es atacando, pero no tengo llegada a Osvaldo Andrade...

Fuera de broma, lo importante es que con un escenario de voto voluntario ya no todo está tan escrito como antes. No sabemos si Michelle Bachelet (¿se fijaron en el cambio de pronunciación?) gana en primera vuelta, pero si no gana, tampoco está firmado que quien la acompañe en segunda vuelta sea Evelyn Matthei (¿cómo se pronuncia en alemán?). Si pasa Parisi o Enríquez-Ominami, puede ser una segunda vuelta nueva y no un déjà vu del Plebiscito de 1988. En las parlamentarias, el descontento incubado en 4 años puede cambiar los equilibrios y romper el empate.

En fin, en esta elección pueden pasar varias cosas que influyan en el mediano plazo. Hay razones para no quedarse en la casa o irse a la playa.


3. La elección parlamentaria es la madre de todas las batallas.

La Concertación (¿se acuerdan de esa coalición del arcoíris?) asegura no haber hecho todo lo que se propuso porque no contaba con las mayorías parlamentarias. La Coalición por el Cambio no pudo cumplir con todas las pesadillas de muchos gracias a que tampoco contaba con dichas mayorías. Por esto, toda decisión importante a falta de un presidente con coraje legal requiere de al menos 22 senadores y 69 diputados.

Con estos 2 números mágicos se puede, por ejemplo, cambiar el sistema electoral, reformar de verdad el sistema educacional, mejorar la participación estatal en la minería, favorecer la regulación de la economía, democratizar las decisiones locales, entre otros aspectos. También pueden ser designados Ministros de Corte Suprema y Tribunal Constitucional favorables a las libertades civiles y a una interpretación democrática de la actual carta fundamental.

Si votamos por senadores y diputados que crean y quieran trabajar por estas ideas, no necesariamente habrán reformas, pero no existirá la excusa que se nos ha dado para justificar 24 años de incapacidad de reformas sustanciales. Por esto, al menos vote en las parlamentarias...


4. Sean consecuentes con lo que creen a la hora de votar.

... pero vote en las parlamentarias por la persona que crea en el país en el que ustedes creen.

En nuestras incongruencias entre lo que pensamos y lo que votamos hay una razón de por qué habiendo madurado la sociedad chilena en términos de libertades e igualdades, aún tenemos un sistema jurídico y social que coarta la expresión de nuestra personalidad y que favorece una supervivencia darwinista.

Tomando como referencia lo expresado por la última encuesta CEP sobre los temas más valorados, una parte relevante de chilenos quiere reducir la diferencia de ingresos, nacionalizar el cobre, una educación superior gratuita, una descentralización efectiva y al menos la despenalización del aborto en casos de salud maternal y de violación. Muchos de estos temas ni siquiera han alcanzado a ser planteados en el Congreso. Por esto, trate en lo posible de informarse bien sobre su candidato, si se compromete con sus ideas y si moralmente le hace mejor a una política capturada por intereses poco ciudadanos.


5. Marquen AC en la esquina superior derecha de la papeleta de las presidenciales.

Vuelvo al punto primero. El domingo es la única oportunidad para que nos escuchen. Esto no significa que sólo hagamos 4 rayas donde quieren que las hagamos. El tema es que si contabilizáramos todos los mensajes alternativos o los votos nulos y blancos tuvieran interpretación única, estas conductas electorales darían mensajes que no pueden ser obviados.

Gracias a la creatividad jurídica de algunos, hoy podemos emitir un mensaje que nos nace y que nuestra institucionalidad no permite: el de plantearle a nuestra autoridad que queremos participar en la creación de nuevas normas fundamentales. Con la "AC" debidamente contabilizada, sabremos si es una minoría extremista o una mayoría consciente la que desea cambios sustanciales a nuestra organización. Si nuestros políticos hacen caso omiso, nos mostrarán lo pobre de nuestra democracia representativa, pero si se escucha nuestra voz en La Moneda y Valparaíso, habremos hecho una verdadera revolución democrática (lo dije y no se me cayó la cara).


Quería escribir sobre los Consejeros Regionales, pero se me hace tarde y no puedo abusar. Sólo decirles que si votan en Providencia, Ñuñoa, La Reina, Las Condes, Vitacura y Lo Barnechea (tanto en el Cerro 18 como en La Dehesa), voten por el Compadre Moncho (Adriano Castillo). No nos va a pedir más de lo que le pidió al Pelao Venegas.


Te lo dice,

R.F.S.K.
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