jueves, 9 de julio de 2015

Renovarse en el éxito

Jorge Sampaoli fue el gran responsable de la U 2011 al saber amalgamar en un esquema ofensivo los talentos mal aprovechados por Gerardo Pelusso (Eduardo Vargas, Eugenio Mena, Matías Rodríguez), jugadores de la casa con rumbo incierto (Marcelo Díaz, Pepe Rojas) e incorporaciones certeras (Charles Aránguiz, Gustavo Canales). Después del tricampeonato, la Copa Sudamericana y las semifinales de Copa Libertadores 2012, la U fue eliminada por la Unión Española en el Clausura de ese año y, siendo evidente que ya se había cumplido, Sampaoli aprovechó la vacancia en la selección chilena para terminar su ciclo. Frente a esto, el innombrable presidente de Azul Azul de aquél entonces señaló que el desafío de la U era renovarse en el éxito.

Así como la llegada del socialismo, algunos seguimos esperando esa renovación… y el estadio en (elija una comuna periférica de Santiago).

Vayámonos a la Roja.

El éxito de la selección chilena en la Copa América tiene que ver con una buena sucesión hecha por Sampaoli en el proceso de Marcelo Bielsa (¿se acuerdan del Bielsita del Cachapoal?), quien supo aprovechar la plena maduración del equipo armado por el DT rosarino y que adquirió roce en ligas extranjeras importantes. Así como la Concertación administró el modelo económico de la dictadura militar, Sampaoli administró el proceso de Bielsa, y de buena manera. Punto. No hay mayor mérito de la ANFP, ni de las ligas chilenas, ni de los distintos DTs de las selecciones juveniles, ni de nada más. Incluso le sumaría como factor que Brasil y Argentina están de capa caída, Uruguay está en un lapsus post-Forlán y Colombia decepcionó al ser una selección de suplentes en equipos grandes de Europa.

Pero más que analizar el éxito –éxito que fue analizado en Plaza Italia con gritos y alcohol–, me preocupa y me interesa que la hinchada se manifieste sobre el futuro.

Quedan 3 años para el Mundial de Rusia. Bravo, Medel, Vidal, Valdivia y Sánchez –la columna vertebral de la selección– tendrán para aquél entonces 35, 30, 31, 34 y 30, respectivamente; por lo que de clasificarse, será su último mundial. De la nómina de Copa América, los únicos jugadores menores que Alexis son Eduardo Vargas (tiene hoy 25), Felipe Gutiérrez (24), Miiko Albornoz (24) y Angelo Henríquez (21). Los últimos 3 no se encuentran hoy en condiciones de suplir en igual capacidad a sus respectivos titulares, pero seamos positivos y esperemos que evolucionen con el tiempo. ¿Tenemos jugadores para poder renovarnos en el éxito, o tendremos que pasar nuevamente 12 años sin ir a un mundial?

Bielsa tuvo una gracia muy grande: no le importó el tener o no tener jugadores. Para él, lo importante era el esquema y la forma de juego, por lo que le daba lo mismo carecer de jugadores talentosos mientras jugaran en el puesto y cumplieran instrucciones (nada más explica, por ejemplo, que jugadores como Jara, Carmona, Isla y Beausejour hayan sobrevivido 8 años seguidos en la Roja). Sin embargo, en lugar de armar su propio equipo con lo que hoy dispone, Sampaoli sólo administró la base de Bielsa e incorporó a los jugadores sobresalientes de la U que él consolidó, por lo que no ha sido tan consecuente con su mentor en inventar jugadores para su equipo.

Mi gran crítica con Sampaoli es que no sabe armar procesos. Sólo le interesa el presente. El futuro no es su tema, porque su éxito en el hoy le permite siempre irse a algo mejor en el día de mañana. En casos extremos como puestos que no tienen reemplazantes, explota a sus jugadores a más no poder. Nunca le interesó hacer que, por ejemplo, Valber Huerta o Igor Lichnovsky se curtieran junto a Osvaldo González y pudieran ser centrales titulares de recambio: nadie sabe por qué Huerta nunca jugó –siendo que hizo un excelente mundial sub-20–, nunca se le dio responsabilidad a Lichnovsky y González tuvo que jugar siempre al punto de hacerse mierda. Todo esto se cumple en la selección chilena y los ejemplos más evidentes son la inexistencia de defensas sustitutos, la inmoralidad de un Vidal infiltrado en el Mundial de Brasil y que no tenemos delanteros aparte de Sánchez y Vargas.

¿Cómo nos renovamos en el éxito? ¿Se puede?

Para selecciones grandes que están por sobre el bien y el mal como Alemania, sí, es fácil: más allá de la indudable calidad de su fútbol, casi la totalidad de sus jugadores juegan en la liga alemana (no hay conflictos de fecha FIFA ni nada por el estilo), se respeta mucho la idea del proceso al designar como DTs a ayudantes o colaboradores de los anteriores DTs, la duración de éstos es generalmente larga y existe un trabajo compacto no sólo entre el DT de la Mannschaft adulta y las selecciones menores, sino entre éstos y los DTs de los clubes (algo que en Chile está pendiente desde antes que el estadio de la U).

Pero no nos comparemos con Alemania, menos con Brasil y Argentina que, aunque tengan técnicos pastas como Dunga o Maradona, siempre van a mostrar algo porque tienen buena materia prima. Uruguay no siempre va a mundiales, y cuando no va no es porque no tenga jugadores, sino que se da por períodos intermedios entre procesos exitosos o por la asunción de técnicos que poco entienden de procesos. Perú tiene siempre jugadores rápidos, de intensidad física y de juego interesante (mucho más interesante que Chile en épocas); incluso a veces tiene DTs buenos, generalmente extranjeros; pero no ha ido a un mundial desde 1982 porque en sí, la estructura del fútbol peruano es un caos que llega hasta la formación de jugadores y lamentablemente lo único que ha sobresalido en ese desorden es la generación de Cubillas, Sotil y compañía. ¿Por qué Ecuador se demoró tanto en ir a mundiales? Porque recién a fines de los 90’ se dieron cuenta que era necesario un esfuerzo coordinado entre clubes y selección, además de colocar recursos en ésta… y cuando se hizo esto, pudieron ir a su primer mundial en 2002 de la mano de un DT que entiende de procesos como Hernán Darío Gómez.

Puedo seguir harto rato, pero lean lo común: PRO-CE-SO. No sólo necesitamos equipos ordenados (ni siquiera buenos) y dirigentes serios, sino además DTs que puedan armar equipos con lo que tienen, imprimiéndoles un estilo y que no se dejen llevar por el talento individual de 2 o 3 jugadores, sino que sepa que estos talentos son de tiempo en tiempo y que su misión está en encontrarlos de la nada. Sinceramente creo que a Sampaoli no le interesa hacer un proceso de verdad porque lo suyo se viene en Europa o en su propio país, pero sería importante internalizarlo a nivel de hinchada y dirigentes para que no tengamos que esperar otros 12 años para ir a un mundial u otros 99 años para una segunda Copa América e igualar a Perú y Paraguay.

Te lo dice,

R.F.S.K.
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